
Hacia fines de abril el pique se mantuvo sin grandes sorpresas pero estable, consolidando para cada cliente entre 8 y 10 dorados por jornada. Los días se sintieron algo frescos desde las mañanas aunque con presencia firme del sol santiagueño, permitiendo que las tardes fuesen muy agradables.

El tramo más rendidor fue el de La Cruz hasta La Pirucha con predominancia de moscas en tamaños grandes al más puro estilo Juramento, con colores negros y combinados. También la experiencia ha demostrado que el lastrado es muy importante, tal vez se pierda algo de precisión pero se gana ubicando al artificial donde debe estar.


Con el correr de los días y los meses aquí en el Dulce, vamos confirmando que los dorados del Misky Mayu están disponibles para el anzuelo todo el año salvo condiciones extremas, solo hay que tentarlos como corresponde y aparecen.

